—¿Por qué me dejastes?
+ Dejé de quererte.
—¿Estabas enamorado de mí?
+ Pasé meses enamorado de ti, fuiste la razón de levantarme cada día pero después de tanto tiempo... se acabó la magia...
—¿Qué hice mal? - Pregunté con la voz entrecortada y aguantándome las ganas de llorar.
+ Nada. En serio. Todo, todo lo hiciste bien. Siempre estuviste ahí, siempre que necesitaba un beso, un te quiero, un consejo o un apoyo, siempre estabas ahí. No te equivocaste en nada. Nunca me fallaste.
—Y entonces... ¿Por qué me siento como una estúpida?
+ ...
Para esa pregunta, él no tenía respuesta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario