Cuando te diga que estoy enfadada, sígueme hasta hacerme reír. Cuando empiece a decir gilipolleces, bésame y dime que me quieres. Cuando me veas caminando, llégame por la espalda y tápame los ojos y pregúntame como si fuésemos dos niños: ¿Quién soy? Cuando tenga miedo, protégeme. Cuando me apoye en tu hombro, acaríciame la cara. Cuando te diga un secreto, guárdalo como si fuese un tesoro. Cuando te mire fijamente a los ojos, aguanta mi mirada y luego ríete mientras me abrazas.
Demasiado sensible, coqueta, extrovertida, sincera, desconfiada, encantadora, poeta de pies a cabeza, chica de ciudad, y por qué no, algo borde, luchadora, masoca y amante y rival de la distancia, casada con los errores y cansada de la perfección. Si quieres saber lo que siento, lee lo que escribo y entenderás parte de mi historia. La inspiración puede ser mi ruina y mi mejor forma de escapar. Tú sólo eres un peón más en este juego de azar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario