Demasiado sensible, coqueta, extrovertida, sincera, desconfiada, encantadora, poeta de pies a cabeza, chica de ciudad, y por qué no, algo borde, luchadora, masoca y amante y rival de la distancia, casada con los errores y cansada de la perfección. Si quieres saber lo que siento, lee lo que escribo y entenderás parte de mi historia. La inspiración puede ser mi ruina y mi mejor forma de escapar. Tú sólo eres un peón más en este juego de azar.
sábado, 1 de agosto de 2015
martes, 28 de julio de 2015
Tercera ruina.
Contradictorio
como Venus queriendo a Marte
Repletos de siempres, de idas y nuncas
De vaivenes, del pretérito y la mismísima muerte.
No quiero que encuentres el calor en los besos de otra
No lo hagas
Refúgiate siempre en mí
en mi forma de mirarte y de intentar llevarte siempre a la luna
No me odies por enredarte en el calor de mi infierno con mis miles de demonios
Encuentra en mí lo especial que nunca nadie te dio
Y no desees que nadie más te lo dé
Quiero ser tu pasado, presente y futuro
Tu droga, tu cura y tu médico
Tu cuerda, tu abrazo, tu debilidad
Siempre tuya
Nunca mío
Sin un nosotros
Contra el viento y la marea
soñando en Sol, paseando en Debod y rompiéndome en Gran Vía
Como lo hice en Trevi, Trastévere y el Coliseo, donde pudiste esparcir mis escombros, mandándome lejos de ti, después de romperme
el corazón que disparó primero pero no acertó, y la razón que me apuñaló después y me destruyó
En ruinas como Roma
De Madrid a tus sabanas
pero sólo en tus mejores pesadillas
donde te alejabas y gritabas que me querías
pero lejos
lejos de tu dolor
Pero sin ti, no hay un yo
y lo siento, pero quiero mezclarme en tu dolor
curar la herida con alcohol, y mi amor como garantía de que nunca me iré
de nuevo
Que no soy como tú,
no huyo del dolor
ni destruyo lo bonito.
Aunque alguna vez si lo he evitado,
por el afán del rechazo
Nunca te lo reprocharé
Te perdono lo malo
con una condición
eternamente mío
estrépita aflicción
frívolo dolor
donde ahogarnos de amor y torturarnos de felicidad
porque contigo quiero pasar mil inviernos, y el frío en cada esquina no me eriza tanto la piel, si en la recta me estas esperando con tu abrazo y el martirio del después
como ya dije, que te amodio y te odiamo.
de todas las formas, en todas las lenguas, en todos los símbolos y en todos los ritmos y estilos
y por supuesto que siempre,
aunque ame Roma y seas mi ruina.
viernes, 27 de febrero de 2015
Jaque mate.
Nunca supimos como afrontar esto,
quizá sólo podía limitarme a morderme la lengua
y entrecortar tus suspiros.
Ven, que quiero quemarme con tus inseguridades.
Perfeccióname imperfecta.
Destrózame con cada caricia en mi espalda.
Miente como sólo tú supiste hacerlo.
Vuélvete cuerdo en la loca sonrisa de mi vicio.
Mata mis fallos, que de revivir tus sueños ya me encargo yo.
Mantén la desesperanza de jugarme el cuello en tu boca.
Intenta olvidar cada rincón agrietado de mi piel,
aunque yo no sea capaz de olvidar la posición de tus lunares.
Adorna cada gota de desesperación con algo de whiskey,
o quizá un poco de ron.
Pendiente de un hilo quedaban tus disculpas.
Arrasaste cada pizca de mi amor.
Sangraba tu voz al gritar mi nombre.
No jugaré a ser tu juez, ni tu jurado.
Volverás a caer en cada error de mis curvas
y arañaré cada presencia de tus dedos enredados en mi pelo.
Porque este cuento podría tener un final feliz,
al igual que un espacio en blanco que cualquier loco podría reescribir.
Preguntándome cómo llegué a enamorarme de ti,
repaso cada año vivido a partir de este desastre.
Arrancaste cada página que mereció la pena en esta historia
con sonrisas rotas.
Abriste el champán.
Punto y final.
Finalmente ganaste la partida.
Preguntaste por qués que ni tú mismo entendías.
Cuestionaste el abandono de una clave de sol que
nunca te ha fallado.
Fallaste en mi piel.
Punto para ti.
Volviste a disparar un mar de estupideces.
No puedes escapar.
Uno, dos, tres.
Tu recuerdo se esfuma.
Nadie creyó que los papeles esta vez se intercambiarían.
¿He ganado?
La verdad, no me importa
Sólo me vale en este ajedrez de convicciones el haber podido
sembrar en ti algo de felicidad
Todo fue siempre más negro que blanco
aunque el arco iris alguna vez asomó.
Dejaste ver que en esta partida no gana el mejor.
Derrotado
tu sonrisa rogaba piedad.
Ahora, desde escombros, te atreves a llorar lo que no disfrutaste
destruyéndome.
Jaque mate.
C'est fini.
Este juego se acabó para ti.
Aunque quizá mi felicidad acabe, gracias a ti, aquí empezó mi devastación.
-I.
sábado, 14 de febrero de 2015
San Solterín/Valentín.
Para vosotros puede que sí, para mí sólo es un día más en el calendario inventado por el capitalismo.
He de decir que siempre he odiado San Valentín, me parece una completa estupidez tener un día para “supuestamente” demostrar lo mucho que quieres a esa persona. ¿Perdona? Eso se demuestra TODOS Y CADA UNO DE LOS DÍAS, porque no debería de haber un día de los enamorados, porque si estás enamorado, estás enamorado todos los días, no sólo un maldito 14 de febrero.
Nunca me ha gustado San Valentín, y esto viene de atrás, y ahora que tengo pareja no va a empezar a encantarme, realmente me parecería una valiente hipocresía.
También he de decir que está muy bien eso de San Valentín, día de los enamorados, 14 de febrero, pero entonces, ¿por qué los solteros no tienen un día especial? ¿No se lo merecen? Otra cosa que me parece mal.
Aparte de todo esto creo que vale más la pena la ilusión de hacer un regalo espontáneo cualquier día no significativo del año que en una fecha definida, sólo regalar algo porque te da la real gana. Eso es lo que realmente vale, aunque sí, está muy bien regalar por cumpleaños, currarte una cena de San Valentín y tal cual pascual. Pero cuando no te hace falta una fecha concreta para demostrar lo que quieres a una persona es cuando realmente te das cuenta de que estás enamorado. Sí, soy una cursi y tal, y me da lo mismo, pero ir a cenar, tirarnos horas sin hacer nada, e incluso dormir toda la tarde a su lado, eso me vale más en un San Valentín que cualquier regalo caro.
¿Materialismo y capitalismo? Siempre he pensado que para qué, si pudiendo demostrar con actos, lo consigues todo, no con objetos.
Y que hay gente que odia San Valentín teniendo pareja y también sin tenerla, porque volviéndome a repetir, una fecha concreta no demuestra más amor que otro día que no sea un maldito 14 de febrero. -I.
Be my valentine.
"Hoy es San Valentín. Para vosotros, el día de los enamorados, para mí, sólo es un día más. Quizá, cuando tenga pareja, sí lo coja con más ganas, quizá. Para algunos es San Solterín, una cantidad de tonterías en contra de este día y todo lo que podáis sacar de él.
Realmente este es un día más, que al igual que el día de la madre por ejemplo o similares, están inventados por los centros comerciales. Porque si quieres a alguien no tienes que demostrarlo un 14 de febrero; el amor se demuestra todos y cada uno de los días que pasas con esa persona, que cuando te toca te deja sin respiración, que cuando te besa, sólo existís los dos y cuando te sonríe pierdes el norte y consigue que todo lo malo desaparezca por unos minutos.
Esa persona que quieres, que sientes la necesidad de proteger, de cuidar y de hacer que se sienta especial, y aquel amor que es más grande que tu forma de quererte a ti mismo.
¿Alguna vez te has parado a pensar si morirías por esa persona? ¿Qué darías por ella? Porque en realidad sientes que hasta tu propia vida vale menos que el amor que sientes.
Esas malditas noches pegadas a una pantalla, y una simple tarde tirados en cualquier parque sólo por estar con esa persona, y por Dios, dime que no te has planteado pasar toda la vida con él. Si has pensado en alguien, sí, estás enamorado/a.
Lo sé, le quieres, y duele, odias las discursiones y el no atreverte a hablarle, que su última conexión (que daño ha hecho el WhatsApp, madre mía) no sea por ti, y que pueda decirle lo mismo que te dice a ti a otras personas. Soñar con todo lo que podrías hacer con él y cómo te joden las rayadas y las lágrimas derramadas ¿eh?
Quieres ser lo último que pase por su pensamiento y por qué no, aunque te quiera todos los días, un detalle por San Valentín.
Que aunque no me agrade San Valentín, a mí también en cierto modo me gustaría y quiero que él sea mi Valentín."
- I.
