Esta entrada la escribí el año pasado, y en este año de transcurso han pasado muchas cosas que han cambiado, pero quería compartirla con vosotros, aunque pondré también la de este año.
"Hoy es San Valentín. Para vosotros, el día de los enamorados, para mí, sólo es un día más. Quizá, cuando tenga pareja, sí lo coja con más ganas, quizá. Para algunos es San Solterín, una cantidad de tonterías en contra de este día y todo lo que podáis sacar de él.
Realmente este es un día más, que al igual que el día de la madre por ejemplo o similares, están inventados por los centros comerciales. Porque si quieres a alguien no tienes que demostrarlo un 14 de febrero; el amor se demuestra todos y cada uno de los días que pasas con esa persona, que cuando te toca te deja sin respiración, que cuando te besa, sólo existís los dos y cuando te sonríe pierdes el norte y consigue que todo lo malo desaparezca por unos minutos.
Esa persona que quieres, que sientes la necesidad de proteger, de cuidar y de hacer que se sienta especial, y aquel amor que es más grande que tu forma de quererte a ti mismo.
¿Alguna vez te has parado a pensar si morirías por esa persona? ¿Qué darías por ella? Porque en realidad sientes que hasta tu propia vida vale menos que el amor que sientes.
Esas malditas noches pegadas a una pantalla, y una simple tarde tirados en cualquier parque sólo por estar con esa persona, y por Dios, dime que no te has planteado pasar toda la vida con él. Si has pensado en alguien, sí, estás enamorado/a.
Lo sé, le quieres, y duele, odias las discursiones y el no atreverte a hablarle, que su última conexión (que daño ha hecho el WhatsApp, madre mía) no sea por ti, y que pueda decirle lo mismo que te dice a ti a otras personas. Soñar con todo lo que podrías hacer con él y cómo te joden las rayadas y las lágrimas derramadas ¿eh?
Quieres ser lo último que pase por su pensamiento y por qué no, aunque te quiera todos los días, un detalle por San Valentín.
Que aunque no me agrade San Valentín, a mí también en cierto modo me gustaría y quiero que él sea mi Valentín."
- I.
Demasiado sensible, coqueta, extrovertida, sincera, desconfiada, encantadora, poeta de pies a cabeza, chica de ciudad, y por qué no, algo borde, luchadora, masoca y amante y rival de la distancia, casada con los errores y cansada de la perfección. Si quieres saber lo que siento, lee lo que escribo y entenderás parte de mi historia. La inspiración puede ser mi ruina y mi mejor forma de escapar. Tú sólo eres un peón más en este juego de azar.
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